Estimulación cognitiva y arte

En el trabajo con grupos, donde uno de los objetivos es trabajar la estimulación cognitiva, estamos utilizando diferentes obras de arte para realizar un acercamiento a distintos autores y autoras y, además, promover la gimnasia mental. Artistas como Frida Kahlo, Giuseppe Arcimboldo o Edward Hopper, representan algunos de los ejemplos.

Desarrollo de la tarea:

  • Escribe una historia que cuente lo que puede estar pasando en el cuadro.
  • La historia debe tener un título que sea diferente al nombre del cuadro.
  • Pon nombre a cada uno de los personajes que aparecen.
  • Dentro de la historia debe aparecer, también, un diálogo entre alguno de los personajes.
  • ¿Qué emociones te genera este cuadro?

Para muestra, incluimos en este post la historia realizada, por las mujeres de Bimenes de la Asociación «Ente muyeres», del cuadro «Sol de la mañana» de Edward Hooper.

Bonito amanecer

El despertador toca a las siete de la mañana. Martina se incorpora para ir al trabajo, se relaja cinco minutos mirando el cielo y dando las gracias por el día tan maravilloso que va a hacer.

El cielo está tan espectacular que me quedaría todo el día contemplándolo -pensaba Martina- pero el trabajo me espera.

Martina es profesora de niños y niñas, y contaba traspasarles a sus alumnos toda la energía que el sol de la mañana le había dado. Además, como tarea les pidió que hicieran una redacción sobre el sol y las estrellas.

Al acabar el día, pensó en su jornada y se dio cuenta de que había sido una experiencia muy agradable, tanto para ella como para los pequeños, que le dieron las gracias por lo bien que lo habían pasado y lo mucho que habían aprendido. Martina, contenta, también les premió con elogios y algún que otro dulce.

Despedida

En este post aparece una carta de despedida de una de las alumnas en un curso sobre salud emocional. No se especifica ni el curso, ni el alumnado, ni el tiempo, ni el lugar porque sirve de estandarte para el trabajo grupal realizado con mujeres, donde además de los objetivos propios de la programación se consiguen muchos otros, quizás hasta más importantes: el comadreo, los cuidados, la fuerza de la tribu.

Hoy es el último día del curso y quiero dar las gracias a todas. Me apunté a esta actividad sin ninguna motivación y cual fue mi sorpresa cuando llegué al grupo: me recibísteis con una sonrisa tan agradable que no me sentí la nueva, sino una más que había llegado un poco tarde. Gracias a ese recibimiento empecé a sentirme tan a gusto que me hizo ver que era lo que mi mente necesitaba: estar con personas que aportan, que cuidan y con las que poder aprender cosas en cada momento.

No me gusta hablar de mis problemas porque creo que todas las personas los tenemos, pero en el grupo vi tratar todas las dificultades a las que nos tenemos que enfrentar con tanto respeto y cariño, que me sentí en un lugar seguro. Además, precisamente por eso me quiero dirigir a una de mis compañeras en particular. A tí, María: eres una mujer tan especial… no hace falta saber ni leer ni escribir para ser una mujer inteligente, y tú lo eres, ¡y mucho! Por eso, con tu fuerza y orgullo sigue adelante y sé feliz.

Creo que el orgullo de la profesora es que sus alumnas aprendan, y te doy las gracias a tí, nuestra guía, porque mira todo lo que has conseguido sacar y enseñar a esta alumna. Y a todas las demás, hoy os entrego mi buena amistad.

G.

Estamos hechas de historias…

El trabajo diario con grupos de mujeres no deja de sorprendernos. Ellas están hechas de fortalezas y de cicatrices que las hacen más sabias y modelos a seguir.

De todas aprendemos multitud de conocimientos y de sus historias también. En uno de esos encuentros, reflexionando sobre las narrativas de la vida, nos hemos encontrado con las historias que encierra el nombres de pila. Ese es el caso de Pilar, bueno, de María Pilar Anselma:

Hay que retroceder a los años 1955, cuando en los pueblos siempre había alguna pesona, las clásicas, con poder para manejar a las familias.

La mujer que me trajo al mundo, mi madre, se enamoró de un hombre, mi padre. Esto no tendría ninguna notoriedad si no fuera porque ese hombre venía de otro país, estaba divorciado y con pocas ganas de comprometerse seriamente con nadie. El destino quiso ponerme en medio de sus vidas y camino, y nací de madre soltera, que en esos tiempos era un motivo de crítica y comentarios vecinales.

Aquí es donde aparece el poder de esa persona, quien decide que mi nombre debe ser María Pilar Anselma: María por mi abuela paterna, Pilar por mi madre y Anselma por mi padre. Según esta señora, tal ocurrencia tenía por objetivo que mi padre no se olvidara de que tenía una hija.

Finalmente, dicha ocurrencia surtió efecto, ya que a los tres años fui reconocida por él. Tras muchas peleas burocráticas y papeleos, mi padre y mi madre se casaron por lo civil, con todas las dificultades imaginables.

Lo más sorprendente de todo esto es que descubrí mi verdadero nombre o mi nombre completo cuando contaba 14 años, al ir a hacerme el carnet de identidad.

Estamos hechas de historias… y esta es la historia de mi nombre.
M.P.A.

Gracias por tu generosidad, al compartir parte de tu historia.

Narrativas

Narrativas

Mi tiempo

Uno de los aspectos fundamentales que trabajamos en los talleres de gestión de la Inteligencia Emocional es el concepto tiempo: su uso, su significado, su aprovechamiento o desperdicio, su valor, la responsabilidad individual en su gestión, con quién lo compartimos, etc.

Por eso, uno de los materiales elaborados, a través de una actividad transversal, es la construcción de un manifiesto sobre «Mi tiempo» que compromete y hace consciente la capacidad de maniobra que tenemos sobre el mismo.

A continuación, uno de esos manifiestos creado con un grupo de mujeres para los Servicios Municipales de la Mujer del Ayuntamiento de Avilés:

«Mi tiempo»

«Mi tiempo»

Los cerezos en diciembre

Este post surge a raíz del trabajo grupal con mujeres en San Julián de Bimenes, un grupo espectacular donde además de mostrar una actitud de aprendizaje y motivación constantes, el respeto y cuidado hacia las compañeras es recíproco y constituye una base segura sobre la que darnos permiso para emocionarnos, aflorando tanto emociones agradables como otras mucho menos, muy intensas y -en ciertos momentos- extremadamente duras. Cuando éstas aparecen, también lo hacen los afectos y los cuidados, por eso lo que se crea es mágico, une… es Ubuntu.

El pasado viernes, una de las compañeras compartió su valoración acerca de la lectura del libro «Los cerezos en diciembre» de Ariel A. Almada, editorial comanegra, que se muestra a continuación:

Para mí no fue un simple libro, sino una bonita conversación con una persona muy sabia que me enseña a vivir la vida en cada momento: los buenos, los no tan buenos y los malos. De todos ellos se aprende algo.

Entendí que en las situaciones duras hay que ser muy positivo, que siempre hay una salida y si no la encuentras, hay que aprender a pedir ayuda, nunca cerrarse uno solo en el problema porque se pueden hacer mucho más grandes.

También aprendí que si mi mente está triste, mi cuerpo también lo está. Y que las situaciones malas se pueden afrontar igual con lágrimas en los ojos o con zapatos de tacón, ya que el problema va a seguir siendo el mismo.

Comprendí lo bueno que es tener amigos donde tener un hombro para desahogarte, una buena conversación o un simple abrazo, el sentimiento de amistad alivia muchas tristezas.

También me quedé con esta frase: «A veces aunque duela hay que saber decir que no, y no por ello te van a dejar querer más o menos».

Después de toda esta perorata, me diréis: ¿tanto rollo para un libro tan pequeño?. Yo, personalmente, estaría horas escuchando a esta persona que dice que lo que no se mueve no tiene vida. Y la vida es muy bonita, con sus cosas buenas y malas. Así que os digo a todas que la mente sigue al cuerpo, y que el cuerpo sigue a la mente, por eso siempre hay que tener motivación para que la mente no nos abandone.

G.

Gracias por tu generosidad, al permitir escribir íntegramente tu reflexión.

Patricia Ramírez «Entrenar la mente de un deportista»

Patricia Ramírez, Psicóloga del deporte y de la salud

Patricia Ramírez, Psicóloga del deporte y de la salud

En el Máster en psicología y coaching del deporte y de la actividad física se encuentran las Jornadas de Actualización Profesional y especialización en coaching deportivo de Florida Universitaria. En ellas, el pasado mes de julio, pudimos aprender con la máster class titulada «Entrenar la mente de un deportista» a cargo de la psicóloga del deporte y de la salud Patricia Ramírez.

En los párrafos que siguen se muestran algunos de los contenidos trabajados durante las intensas horas de formación y aprendizaje.

El proceso de trabajo con deportistas de alto rendimiento

Es importante conocer el rol del psicólogo en el ámbito deportivo para que no haya dudas o equivocaciones de partida.

Reflexionamos sobre el «exceso de positividad» que invade a la psicología en general, y a la psicología deportiva, en particular.

A partir de esta idea Patricia Ramírez muestra, e insiste, en la importancia de realizar un trabajo basado en la ciencia y en la investigación, en el rigor, premisa de partida fundamental. A este punto debemos añadir, la importancia de dejar por escrito nuestro compromiso legal de confidencialidad y de protección de datos.

Dos aspectos fundamentales para trabajar con deportistas son:

  1. Los objetivos.
  2. La relación entre pensamiento-emoción-comportamiento.

Los objetivos

¿Cómo se relacionan objetivos y cerebro?

  • Hacerlo en papel y lápiz.
  • Tener sentido para el jugador.
  • Definirlo en función del rendimiento y no del resultado.
  • Depender del jugador y no solo del equipo.

Un objetivo tiene que

  1. Depender de uno mismo, a pesar de que forme parte de un objetivo grupal, como pueden ser los objetivos de un equipo de trabajo o de un equipo deportivo.
  2. Poder medirse, cuantificarse.
  3. Estar definido en función del rendimiento y no del resultado.
  4. Ser alcanzable.
  5. Y si además añadimos que sea motivador y tenga sentido para la persona, mejor.

Un ejemplo de dinámica: Nuestros sueños

Si trabajamos de forma competitiva, si nos entregamos, con la mejor de las actitudes se pueden conseguir muchas cosas. Se pide a los jugadores/deportistas que escriban un sueño individual y otro como equipo.

La relación entre pensamiento-emoción-comportamiento

  • Pensamiento. Cabeza: entrenamiento en el dominio de la mente y de los pensamientos. Es preciso elegir las prioridades e intentar no ser esclavo del partido. Idea del deportista como constructor de su propio pensamiento. Hazte la siguiente pregunta: ¿Qué pensamiento dominará hoy tu mente?. El juego interior siempre tiene que estar orientado al aquí y al ahora. Importancia del estado de flow.
  • Emoción. Corazón, es decir, la idea de abrazar el presente y disfrutar del camino. Se puede pedir al deportista que elija 3 emociones que le van a acompañarte en el próximo partido.
  • Conducta. Comportamiento: tu juego. Consigna para el jugador de que practique la mejora constante y que adopte una actitud de servir, también, a los demás, a su equipo.

Esta triada psicológica: emoción, pensamiento y conducta es importante tenerla presente. En deporte la conducta es la ejecución deportiva. La manera en cómo nos relacionamos con nuestros pensamientos, incluso las cosas que nos decimos (diálogos internos), condicionan como nos sentimos y esto condiciona nuestra ejecución. Esta relación mantiene una dinámica circular. Desde la psicología podemos trabajar en cada uno de estos tres niveles. Ahora bien, no cabe duda de que, cuando se trabaja con deportistas, se debe partir de sus potencialidades y se su talento.

Gracias Patricia por mostrarte tan accesible, disponible y por enseñar tus múltiples conocimientos con tanta naturalidad.

I Promoción del Máster en psicología y coaching del deporte y de la actividad física en Florida Universitaria, Valencia

María Ruíz de Oña «Aplicación del coaching deportivo»

Dentro del Máster en psicología y coaching del deporte y de la actividad física se encuentran las Jornadas de Actualización Profesional y especialización en coaching deportivo de Florida Universitaria. En ellas, el pasado mes de julio, pudimos aprender con la máster class titulada «Aplicación del coaching deportivo» a cargo de María Ruíz de Oña.

Coaching deportivo

Psicología y coaching deportivo

María Ruíz de Oña es licenciada en Psicología por la Universidad de Deusto. Experta en Psicología del Deporte con 18 años de experiencia. Se ha formado en Coaching Executive por la EEC y en Constelaciones Organizacionales y Coaching Sistémico en la Fundación EDE. Desde 1996 trabaja como Psicóloga y Coach en el Athletic Club de Bilbao y actualmente es responsable del Área de Desarrollo Personal y Profesional (psicología y aprendizaje) en dicho club.

A continuación, se muestran algunas de las ideas de las horas de trabajo y aprendizaje. Cabe apuntar que este espacio se queda corto para reflejar todas ellas ya que se trató de una jornada muy, muy experiencial, intensa y dinámica.

El rol del coach

Entre sus enseñanzas nos mostró la necesidad de trabajar en comunicación y escucha, ya que en la interacción es donde construimos la confianza. Entendiendo que una parte muy importante del proceso de coaching es tener presente la conversación vista desde el aprendizaje, inherente a ella, y en movimiento. Por eso, es esencial que el coach sepa cuál es su lugar como coach. Momento en el que debemos reflexionar sobre la siguiente pregunta: ¿Dónde me coloco en el sistema del otro?. Es importante observar el rol que el coach adquiere, por ejemplo, si el coach siente miedo de perder rápidamente a las personas, es más probable que intente salvar a los demás y asumir la responsabilidad de resolver los problemas del otro. Por eso el coach tiene que chequear constantemente, observar y esperar. Cada persona en el proceso tiene su propio rol: coach y coachee, es decir, se trata de una relación de persona a persona. En definitiva, una relación de coaching, de aprendizaje debe ser horizontal.

También hay que reflexionar sobre las necesidades, por ejemplo, ¿Doy el consejo porque lo necesito como coach o lo doy porque percibo que el coachee lo necesita?. Ese chequeo constante implica tener presente que el consejo se da si el coachee lo necesita, no si la necesidad es del coach. La reflexión consciente acerca de nuestras necesidades como coach y la cobertura de las necesidades del coachee es fundamental para el proceso de coaching.

Preguntas poderosas

Teniendo en cuenta que la conversación es movimiento, se entiende que dicho movimiento implica soltar algo y coger algo.

Una pregunta que se le hace al coachee es «¿Qué traes?». Es interesante saber qué trae el coachee porque además, esa pregunta lleva implícita la necesidad de responsabilizarle del proceso.

Otra pregunta importante es «¿Qué es lo que tú quieres?».

Un par de preguntas fuerza son:

  • «¿Qué te falta para conseguirlo?»
  • «¿Cómo pasar a la acción?»

Las emociones nos informan

Las emociones son señales que nos aportan una información muy importante y es fundamental aprender a interpretarlas. Por ejemplo, cuando sentimos miedo es probable que nos esté informando de que se avecina un peligro, sea real o no. En ese momento, podemos preguntarnos de dónde viene esa amenaza o quién está en peligro.

¿Qué me dice la tristeza? La tristeza nos puede estar informando de pérdida. Bien porque se esté perdiendo actualmente, bien porque se pueda perder en el futuro o porque ya se haya perdido, ya no está.

¿Qué nos dice el enfado? En general, el enfado informa sobre la injusticia o la amenaza. En esta emoción, normalmente, hay un componente muy importante de juicio, de ahí que en el proceso sea preciso ayudar al coachee a des-enjuiciar el juicio. El enfado también puede servir para defendernos, en ese caso, es posible que se esté percibiendo un ataque o una amenaza, es el momento de reflexionar acerca de ¿qué estás protegiendo que tanto valoras?.

¿Qué nos dice la alegría? La alegría la solemos asociar con movimiento, con motivación, con ganas de hacer.

Ahora bien, además de observar qué nos dicen las emociones también debemos diferenciar si existe coherencia entre la emoción y el comportamiento. Es decir, tenemos que ser capaces de diferenciar entre la emotividad y la emoción.

La emotividad es aquella capacidad de las personas para producir emoción y también la sensibilidad que se presenta ante las emociones. La emotividad es más superficial. La emoción es más duradera.

Las personas hemos aprendido a utilizar nuestras emociones. Dentro del proceso de coaching necesitamos diferenciar si el coachee que manifiesta una emoción es coherente con su discurso y con el resto de su comunicación. Si el coach se deja llevar por la emotividad es probable que termine en un lio.

El asunto de las emociones tiene 2 puntos importantes:

  1. Escuchar: intuir que hay coherencia en la emoción.
  2. Trabajar desde la información que nos facilita la emoción.

En definitiva, es necesario reflexionar sobre la funcionalidad de la emoción.

Las creencias

Los juicios son fundados o infundados: no son ni verdad, ni mentira. Siempre que nos encontramos con un juicio, con una creencia, hay que des-enjuiciarlo. Hay que intentar dejar los juicios de valor fuera porque, inevitablemente, interfieren.

El coach necesita ver el «quiebre». Es como un iceberg que tiene una brecha por las que tenemos que tirar. Tenemos que aprender a mirar lo que no se ve, lo que está detrás de lo que nos dicen. Hay que ver la brecha por la que hay que tirar. El cambio de observador es cuando el coachee dice: «¡Ah!, pues de esto no me había dado cuenta». Hay que ir yendo y viniendo, constantemente, hasta observar una brechita. Porque hay que tener siempre presente el proceso conversacional y de aprendizaje consciente donde se pregunta desde la escucha.

Los elementos del sistema

A través del trabajo con «constelaciones» se representan los diferentes elementos del sistema y se observa tanto lo que no se ve, como lo que no se dice. También, nos preguntamos qué nos llega de cada elemento. Esto genera un diálogo que aporta información desde el trabajo en el aquí y en el ahora.

Es importante saber que en todo sistema hay un objetivo.
María Ruíz de Oña

Tres actitudes ante la vida

  1. Jugar a ganar.
  2. Jugar a no perder.
  3. Jugar a no jugar.

Las 4 habitaciones del cambio

4 habitaciones del cambio

4 habitaciones del cambio

Dentro de las múltiples actividades que se desarrollan se realiza ésta a través del tránsito entre las 4 habitaciones del cambio.

El proceso del cambio se muestra en 4 fases y supone una transición circular que pasa por la contención o la zona de confort, por una etapa de confusión, otra de resistencia y otra de aceptación del cambio, y así sucesivamente. Cada habitación exige ciertos comportamientos y pensamientos, existen también diversas estrategias para poder moverse por ellas.

  • Habitación de la satisfacción
  • Habitación de la resistencia
  • Habitación de la confusión
  • Habitación del aprendizaje

Una vez identificados los cuartos es interesante preguntarse:

  • ¿En qué habitaciones paso la mayor parte del tiempo?
  • ¿Cómo transito por ellas?
  • ¿Cuánto tardo en pasar de una a otra?
  • ¿Soy ágil al moverme entre las habitaciones?

En la conversación, para que haya aprendizaje, hay que sacar al coachee de su zona de confort.
María Ruíz de Oña

Gracias María por compartir tu sabiduría y hacerlo tan bien.

I Promoción del Máster en psicología y coaching del deporte y de la actividad física en Florida Universitaria, Valencia

I Promoción del Máster en psicología y coaching del deporte y de la actividad física en Florida Universitaria, Valencia

Carta para los días malos

En el libro de Mark Beyebach «200 tareas en terapia breve» encontramos múltiples ideas para poder trabajar con las familias que atendemos. Esta herramienta de intervención supone un arsenal de recursos técnicos y de claves prácticas para aplicar ante diferentes situaciones: familias, parejas o individuos, menores, etc. Cada tarea se muestra en forma de ficha, encabezada por una serie de símbolos que informan rápidamente de sus características básicas. También, se muestran las posibles indicaciones y contraindicaciones que deben tenerse en cuenta a la hora de prescribirlas, así como sus posibles variantes.

Libro 200tareas

La mayoría de las tareas descritas se pueden enmarcar en la tradición sistémica, estratégica y centrada en soluciones, aunque también se adaptan ejercicios procedentes de la hipnosis, la terapia cognitivo-conductual y la Psicología Positiva. En definitiva, más de 200 propuestas terapéuticas para facilitar el cambio en psicoterapia.

M. Beyebach, tiene un amplio currículum, es Doctor en Psicología y Especialista en Psicología Clínica. Acreditado como terapeuta, docente y supervisor en Terapia Familiar por la Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar (FEATF). Fue profesor en la Facultad de Psicología de la Universidad Pontificia de Salamanca entre 1992 y 2013 y director del Máster en Terapia Familiar e Intervenciones Sistémicas de la misma universidad (1993 y 2011). Profesor en la Universidad Pública de Navarra desde enero de 2014.

Como muestra de una de las tareas que aparecen en el libro que se recomienda en este post:

Carta para los días malos

Cuando te sientas bien, escríbete una carta dirigida a tí mismo/a en un día malo. Puedes expresar tu apoyo y darte consejos sobre qué puedes hacer para sobrellevar mejor ese malestar.

Pon a trabajar tu imaginación

Podemos entrenar nuestra capacidad cognitiva a través de ejercicios de imaginación tanto para poner a punto a nuestras neuronas como para utilizar esta estrategia mental como herramienta formidable de visualización y concentración.

Siempre he creído, y sigo creyendo, que la imaginación y la fantasía son muy importantes puesto que forman parte indisoluble de la realidad de nuestra vida. Ana Mª Matute.

Por ejemplo,  Jack Nicklaus, ex-golfista profesional, se pasaba una película mental antes de cada tiro, donde imaginaba no sólo el punto en el que quiería que terminase la pelota, sino también la manera en que debería de llegar hasta allí.

Nuestra capacidad para dirigir la imaginación puede aumentar nuestro rendimiento en muchos sentidos y afecta a nuestro comportamiento. El motivo de que la visualización tenga tanta fuerza es que existe una estrecha conexión entre las imágenes mentales que generamos y nuestros sentimientos. Piensa en el último viaje que has hecho, en la última vez que te has reído, en el sabor de tu plato favorito, en el olor del desayuno en casa de tu abuela. Reaccionamos emocionalmente frente a las imágenes de nuestros recuerdos. Así, las imágenes mentales que percibimos durante el día están vinculadas a nuestras creencias acerca de cómo es el mundo.

Consejos para la visualización

  • Primer consejo: entrena para que tu imaginación sea más sensible y esfuérzate por conseguirlo.
  • Segundo consejo: estimula tus sentidos internos para que se hagan más vívidos. Vete más allá de las imágenes corrientes y abre tu mente hacia la búsqueda de detalles con todos los sentidos.
  • Tercer consejo: presta atención a las imágenes mentales que pasan a diario por tu mente haciéndote consciente de la posibilidad de cambiar el foco de atención.

Ejercicio final

Para finalizar, un ejercicio que te permitirá poner en marcha a tus neuronas.

Imagínate que vas paseando por una playa, de pronto ves una hermosa botella medio enterrada en la arena.

Mensaje en la botella

Mensaje en la botella

Coges la botella y la abres. Entonces, surge de ella una niebla que se materializa en un ser mágico que te da a ofrecer tres opciones

Una: tu vida se prolongará 5 años más a condición de que otra persona, elegida al azar, viva 5 años menos de los que le corresponden. ¿Aceptarías ese tiempo extra de vida?

Dos: podrás obtener 120.000€ si aceptas que te hagan un tatuaje del tamaño de un billete de 20€. ¿Aceptarías el dinero? En caso afirmativo: ¿dónde situarías el tatuaje y qué dibujo escogerías?

Tres: mañana, cuando te despiertes, tendrás una nueva facultad o atributo, ¿cuál eliges?.

Fuente: Gimnasia mental, técnicas y ejercicios para sacar el máximo partido a tu cerebro de Tom Wujec.

Ser líder

A continuación se muestran algunas de las funciones que debe poner en marcha quien quiera ser líder un equipo y hacerlo de manera eficiente.

Liderar un equipo supone:

  • Orientar, guíar a las personas y devolver la responsabilidad.
  • Preocuparse por el bienestar de las personas que tiene a su cargo.
  • Aliarse con sus jugadores (empleados, etc.) ante las dificultades y problemas.
  • Adecuar su estilo de liderazgo a las distintas personas.
  • Ser autocrítico y delegar las tareas en otros profesionales que estén más preparados.
  • Fomentar el trabajo en equipo, favorecer el buen ambiente y la comunicación.
  • Atrevese a marcar retos personales y de equipo.
  • Mostrar una actitud de aprendizaje constante y de flexibilidad es sus esquemas mentales.
  • Persuadir a las personas que tiene a su cargo y ayudar en la consecución de sus objetivos (tanto a nivel individual como de equipo).
  • Saber adaptarse a los cambios, ser empático y gozar de una saludable inteligencia emocional.
  • Dominar las habilidades de negociación y toma de decisiones.
  • Ser honesto, exigente, claro y fiable.
  • Saber motivar, persuadir, impulsar y animar.

Tú, como líder de tu equipo, tienes el arte de gestionar voluntades, tienes la capacidad de agitar situaciones, ideas, sueños, hasta el punto de producir, en tus deportistas, un sentimiento de necesidad por conseguirlos. Tienes influencia para ayudar a gestionar los sueños de tus jugadores, sus expectativas, de contagiarles vitalidad (de tu vitalidad), de que “ardan la vida con ganas y de encenderles” como apunta Eduardo Galeano en el cuento «El mundo» de «El libro de los abrazos».

Cuenta Galeano que un amigo suyo daba una conferencia en una universidad norteamericana. Cuando terminó su exposición un alumno le preguntó qué era la utopía. Se lo explicó con una metáfora “La utopía es como el horizonte, uno se acerca diez metros y el horizonte se aleja diez metros; avanzamos otros cien metros y el horizonte se aleja otros cien metros; volvemos a caminar mil metros y el horizonte siempre está a la misma distancia…” Uno de los alumnos le dijo: “Pero, entonces la utopía no sirve para nada”. Y cerró la metáfora diciendo: “¿Cómo que no? ¡¡¡Sirve para caminar!!!”.

Se puede ser utópico y soñador, sin caer en la ingenuidad, marcándote avances, metas, objetivos, retos… y contagiar a tus jugadores de la necesidad de esforzarse por alcanzar su propia utopía. Para ello, es muy importante que tú, como su líder, conozcas la meta (el sueño) de cada uno de ellos.